Artículos de Investigación

LA BALA QUE AGUARDÓ VEINTE AÑOS HASTA ENCONTRAR SU VENGANZA

  Esta es una de esas historias increíbles en las que uno nunca sabe dónde comienza la realidad y dónde la leyenda.
La cuestión es que, ya sea por casualidad o por los designios del destino, este artículo ha llegado a nuestras manos, al igual que le llegó al protagonista de esta historia, el desenlace que a continuación veréis.

  • Nuestro protagonista es un empresario tejano llamado Henry Ziegland.
  • Se da en un pueblo llamado Honey Grove, de Texas.
  • Como coprotagonistas una noble chica y su hermano de Honey Grove, de los que no se especifican sus nombres.
  • Son acontecimientos ocurridos a finales del s.XIX y principios del s.XX (1893-1913).

Una joven engañada, dos suicidios y una bala

  El empresario maderero Henry Ziegland corteja durante día y noche a una joven, hasta que ésta, prendida de su zalamería y tesón, acaba rendida en sus brazos.
Él le promete matrimonio, felicidad eterna y un futuro juntos en pareja.
Sin embargo, cuando nuestro charlatán protagonista consigue de ella su apreciada virginidad, todos los castillos en el aire se desmoronan y la abandona de manera tajante.
La chica sintiéndose engañada y con profunda vergüenza ante el cúmulo de rumores en el pequeño pueblo, acaba suicidándose.

  Su hermano, espectador incapaz de evitar dicha tragedia y profundamente dolido, decide vengar el honor de su hermana y de su familia.
Sigue a Mr. Ziegland hasta el bosque sin que éste se dé cuenta y cuando llegan a la altura de un pequeño claro y un gran árbol, el hermano se acerca, le mira directamente a los ojos, apunta su revólver a la cabeza del causante de su desgracia y aprieta el gatillo.
La bala trazaba una trayectoria directa y certera hacia el cráneo de su víctima, a la que hubiera alcanzado si no hubiera sido por la rápida reacción de Ziegland en última instancia. Por milésimas de segundo, la bala sólo roza la cara del susodicho, incrustándose en la corteza del árbol.
El muchacho, viendo la cara ensangrentada de Ziegland y creyéndolo herido de muerte, arroja el arma a los arbustos y sale corriendo sin cerciorarse de su muerte y creyendo su venganza ya cumplida.

  Un par de días se suceden y el recuerdo del disparo y de la cara ensangrentada no dejan descansar a su conciencia. Soñando con la cara de su víctima supuestamente muerta y con regueros de sangre que le quitan el sueño, decide que, tanto para eludir estas pesadillas como para evitar el peso de la justicia y el castigo de la ley, se reunirá con su bienamada hermana pequeña, suicidándose.

  Una tragedia en el pueblo que dejó impune al empresario maderero, ya que habiendo sobrevivido al incidente, ahora podía respirar tranquilo tras el suicidio del hermano.
Durante veinte años nadie le pidió explicación alguna al respecto y su conciencia no mantenía ninguna carga.
Sin embargo, una bala aguardaba paciente el momento preciso en el que el destino tejiese los hilos y ella pudiese ver cumplida su venganza.

  Según la historia, se dice que los negocios trajeron de vuelta a Mr. Ziegland a Honey Grove veinte años después de aquellos incidentes.
Tenía por encargo talar una zona del bosque del pueblo y quedarse con una parte de la madera.
La casualidad o el destino quisieron poner a este hombre frente al mismo árbol donde un joven intentó matarlo veinte años atrás.

  Cuenta también la historia que el tronco del árbol era tan duro como la roca y que los trabajadores de Ziegland no pudieron hacer mella en él.
El señor Ziegland, cansado de la dureza de este árbol y de los vivos recuerdos que se aparecían ahora ante su presencia, decidió dinamitarlo y librarse de aquella molestia.
Lo que Henry Ziegland no se imaginaba, es que el destino había preparado delicadamente todas las piezas en el tablero.

  Al hacer estallar el tronco, miles de fragmentos de astillas volaron en todas direcciones, y entre estos fragmentos, una bala con veinte años de antigüedad se encaminó directamente hacia el hombre cuyo nombre llevaba grabado en su metal.
En apenas unos segundos, la vida de aquel hombre que había eludido durante un tiempo al destino, comenzó a escaparse de su cuerpo a borbotones.


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LA PREMONICIÓN DEL HUNDIMIENTO DEL TITANIC

  Os traigo una historia tildada de premonitoria, donde se mezclan detalles precisos, similitudes concretas y que hasta en las diferencias que hubo entre las dos partes de la historia que procederé a continuación a contaros, habían ciertas semejanzas.
Se introducen también en esta historia elementos paranormales, donde aún ciertos parapsicólogos discuten si nuestro protagonista gozaba de poderes premonitorios o si se comunicaba con los espíritus.

Un barco llamado Titán

  Los gritos de terror de los pasajeros y de los tripulantes de aquel enorme transatlántico a medio hundir, inundaban la serena y glacial noche del océano Atlántico Norte.
El enorme iceberg observaba impasible como se ahogaba tanto la gente de alta alcurnia como la de clase baja.
Sin suficientes botes salvavidas, sólo unos pocos individuos consiguen salvarse de las gélidas fauces del oscuro e inmenso océano….

  Bien…, creeréis que estoy haciendo referencia al fatídico día en que se hundió el Titanic, ¿cierto?
Sin embargo, os estoy contando parte de la historia que el escritor y marinero Morgan Robertson plasma en su novela Wreck Of The Titan.
Lo curioso de esta historia, y a pesar de que podáis estar pensando que el autor basó su obra en el hundimiento del famoso barco, es precisamente que la escribió catorce años antes de los por todos conocidos sucesos.

  A continuación os dejo una lista de las similitudes/coincidencias entre el hundimiento real y el de la novela:

  • El más evidente, quizá, el nombre de ambos barcos: Titán/Titanic.
  • Ambos eran considerados insumergibles ya que disponían de un sistema de compartimentos que al detectar entradas de agua se sellaban herméticamente con puertas automáticas de metal.
  • Eran los transatlánticos más grandes jamás construidos hasta la fecha.
  • Ambos iniciaron el viaje en el mes de Abril.
  • Sus esloras eran muy similares: Titán – 244m./Titanic – 269m.
  • El Titán llevaba 20 botes salvavidas y el Titanic 24 botes salvavidas. Ambas cifras insuficientes para lo estipulado en materia de seguridad marítima para barcos de dicha eslora en aquella época.
  • Ambos funcionaban con un motor de 3 hélices.
  • El Titán desarrollaba una potencia de 40.000 caballos mientras que el Titanic desarrollaba 46.000 caballos.
  • Ambos barcos chocan contra un iceberg alrededor de la medianoche y con pocas millas de separación del emplazamiento de un accidente al otro.
  • El Titán chocó a 25 nudos de velocidad a 400 millas náuticas de Newfoundland (Terranova). El Titanic chocó a 23 nudos de velocidad y a 400 millas náuticas de Terranova.
  • Ambas naves eran propiedad de una naviera británica llamada White Star.
  • Contaban con todos los lujos y comodidades de la época.
  • Disponían de mejoras en el motor principal que hacían que fuera menor el riesgo de incendio en él y los dotaba de mayor velocidad, usando carbón como combustible.
  • En ambos barcos iban unas 3.000 personas, entre tripulantes y pasajeros.

  Ahora procedo a dejaros una serie de diferencias entre ambos casos:

  • En el Titanic murieron 1514 personas de las 2223 que iban a bordo. En el Titán murieron cerca de 3.000 personas.
  • El accidente se originó en el viaje inaugural de el Titanic mientras que el Titán ya había realizado unos cuantos viajes.
  • Las rutas son las mismas pero a la inversa: el Titán va de Nueva York a Inglaterra y el Titanic va de Inglaterra a Nueva York.
  • El Titanic era parte de una familia de 3 barcos (el Olympic y el Britannic) mientras que el Titán era único.
  • El Titanic se hundió el 15 de Abril de 1912 y el Titán en el mismo mes de Abril del año 1898.

  Esta serie de similitudes y coincidencias junto a que Morgan Robertson aseguraba tener relaciones extrasensoriales con un ente, llevaron a la fama a ambos.
Y es que Robertson afirmaba no escribir sus novelas, sino que las mismas eran dictadas por un espíritu que se comunicaba con él.

  Otro detalle interesante en esta historia de los poderes que se le atribuyen, es que casualmente este escritor escribió ya en 1914 y justo antes de su muerte, un relato corto llamado Beyond The Spectrum, donde relata una hipotética guerra entre EEUU y Japón y la utilización de armas de destrucción masiva con efectos muy similares a los de las bombas nucleares.
Dicha obra está considerada por la comunidad de los parapsicólogos como una prueba fehaciente de la existencia de poderes extrasensoriales.

  Morgan Robertson falleció en 1915 por una sobredosis de fármacos contra el reumatismo, llevándose con él el misterio del espíritu que le dictaba los sucesos.


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MARK TWAIN Y EL COMETA HALLEY

  Llegué con el cometa Halley en 1835 y el año que viene el cometa vuelve a pasar cercano a la Tierra así que es de esperar que me vaya junto a él; lo espero con impaciencia.

  No hay duda de que el Todopoderoso ha dicho: “He aquí estos dos fenómenos inexplicables; llegaron juntos y deben irse juntos. Así ha de ser, sin duda”.

  Así es como este genio de la literatura americana expresaba ante los medios de comunicación de aquella época, el pálpito que tenía sobre su muerte.
Veamos un poco por encima la vida y sucesos alrededor de este polifacético escritor, orador y humorista estadounidense.

Pequeño resumen biográfico

  • Nació en Misuri, Florida, un 30 de Noviembre de 1835, bajo el nombre real de Samuel Langhorne Clemens.
  • Consiguió un gran éxito como escritor y orador pero antes de conseguir ese esperado éxito se dedicó a gran variedad de profesiones: aprendiz de impresor, oficial impresor, piloto navegante del río Misisipi, minero de oro, reportero e inversor.
  • Fue trabajando como reportero cuando consiguió atraer la atención hacia su persona a escala nacional con el escrito humorístico La célebre rana saltarina del condado de Calaveras, en 1865.
  • Su sátira y su ingenio fueron tan bien acogidos por la sociedad de aquella época que llegó a hacerse amigo de presidentes estadounidenses y de la realeza europea.
  • Se casó con la hermana de Charles Langdon, a quien conoció en un crucero por el Mediterráneo, y tuvieron cuatro hijos, un niño y tres niñas. Vio morir a tres de sus hijos y a su mujer, afectados por diversas causas.
  • En Hartford, Connecticut, donde vivió con su familia, escribió sus obras cumbre desde su famosa biblioteca: Las aventuras de Tom Sawyer (1876), El príncipe y el mendigo (1881), Vida en el Misisipi (1883), Las aventuras de Huckleberry Finn (1885) y Un yanqui en la corte del Rey Arturo (1889).
  • Mostró a lo largo de su vida un gran interés por la ciencia, la investigación científica y las nuevas tecnologías. Entabló una gran y prolongada amistad con Nikola Tesla, y ambos pasaron mucho tiempo juntos en el laboratorio de Tesla.
  • Ganó mucho dinero con sus obras, pero su afición por las inversiones y su carencia de visión en este campo le hicieron perder verdaderas fortunas.
  • Invirtió casi 300.000 dólares de aquella época (1880) en una máquina muy compleja que sustituiría a los tipógrafos pero resultó no funcionar como se esperaba y acabó perdiendo todo lo invertido en ella.
  • Creó su propia empresa editorial, que al principio gozó de mucha popularidad pero que finalmente también acabó en bancarrota.
  • Recibió el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oxford (Reino Unido) en 1907.

Muerte anunciada

  Murió en Redding, Connecticut, de un ataque al corazón sobre las 18:00 del 21 de Abril de 1910, a los 74 años de edad, el día antes del perihelio del retorno a la Tierra del famoso cometa.
Al enterarse de la muerte de Twain, el presidente William Howard Taft dijo:

  Mark Twain nos deleitó —un auténtico placer intelectual— a millones de personas, y sus obras seguirán deleitando a millones más, aún por llegar. Nunca escribió una línea que un padre no pudiera leer a una hija. Su humor era americano, pero era tan apreciado por los ingleses y gente de otros países como por sus propios compatriotas. Creó una parte imperecedera de la literatura norteamericana.

  Dos fenómenos fugaces de los cuales el resto del planeta disfrutó y seguirá disfrutando, porque al igual que el cometa nos maravilla con su estela fugaz cada vez que pasa sobre nosotros, Mark Twain nos seguirá deleitando con su fugaz paso por nuestro mundo y su estela de legados.


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JACK UNTERWEGER: EL ASESINO DEL SOSTÉN

  Os traigo un título que puede parecer hasta cómico, pero la verdad es que fue un asesino en serie bastante mediático y que su caso nos puede servir de ejemplo para cuestionarnos si la rehabilitación es posible para algunos individuos de nuestra especie.

  Johan “Jack” Unterweger nació en Viena en 1950.
Cometió su primer asesinato con tan sólo veinticuatro años, estrangulando con su propio sujetador a una niña alemana de dieciocho años llamada Margaret Schäfer.
Por este crimen fue sentenciado a cadena perpetua, la cual no cumpliría, ya que hallaría un poderoso aliado dentro de la cárcel: su bolígrafo.

  Gracias a sus diversos cuentos y poemas escritos mientras cumplía su condena empezó a labrarse cierta fama de buen escritor.
Fue entonces cuando escribió su autobiografía, Fegefeuer – Reise ins Zuchthaus, que fue plasmada en el cine, y que le catapultó a la fama.

  A partir de entonces, una serie de personalidades austríacas, entre ellas un premio Nobel llamado Elfriede Jelinek, comenzaron a realizar peticiones de indulto y de perdón públicos para este lobo vestido de cordero.
Y así, quince años después de haber sido sentenciado a cadena perpetua, en 1990 sería finalmente liberado.
Fue un ejemplo de la época de rehabilitación y de que el sistema funciona y visitó multitud de programas de televisión bajo este enfoque.

  Pero como os estaréis imaginando, el asesino no tardó en volver a su naturaleza y, tan sólo un año después, volvían a encontrarse indicios de asesinatos de Unterweger.
En 1991, durante su estancia en Los Ángeles para la realización de unos documentales sobre prostitución, aprovechó para violar brutalmente y asesinar a tres prostitutas, estrangulándolas con sus sostenes.
Pero la policía no lo detuvo, simplemente lo puso en vigilancia. Era de esperar que tras tanta parafernalia por parte de varios países dando publicidad a este asesino y haciendo creer al mundo que se había rehabilitado, les costara reconocer que se habían equivocado.

  Lo siguieron por Europa, Canadá y finalmente lo detuvieron en Miami en 1992.
El número de homicidios durante sus dos años de libertad había ascendido ya a once.

  Esta vez sería condenado a cadena perpetua sin posibilidad de redención alguna y aunque él clamaba su inocencia, parece ser que esta vez no le creyeron.
Jack Unterweger se suicidó en 1994, la misma noche que ingresaba en prisión, estrangulándose con los cordones de sus zapatos y su cinturón.


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EL SÍNDROME DE DUNING-KRUGER

  Este curioso síndrome o efecto, como algunos lo llaman, fue establecido por los dos psicólogos que le dan nombre: Justin Kruger y David Dunning, ambos de la Universidad de Cornell, en Nueva York.
Debo decir que es un síndrome que despertó mi curiosidad, y que desde que sé de su existencia, lo veo por doquier. Uno de los aspectos curiosos de este síndrome es que, en algunas ocasiones, incluso siendo conscientes de él, todos podemos pecar de tenerlo o sufrirlo en algún momento.

  El citado fenómeno se basa principalmente en la escasa habilidad de un individuo para reconocer su propia ineptitud, sobrevalorando su incompetencia y su escasa habilidad o conocimientos.
Se da sobre todo en individuos de escasa inteligencia y de escasa cultura, que paradójicamente creen saberlo todo, tener siempre la razón y no tener la capacidad de valorar positivamente la capacidad o logros de otras personas con mayor habilidad que ellos.

  Como dijo Charles Darwin:

  La ignorancia genera más confianza que el conocimiento.

  Según los estudios realizados sobre diversos sujetos se sacan, a priori, cuatro conclusiones:

  1. Los individuos incompetentes tienden a sobrestimar su propia habilidad.
  2. Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer la habilidad de otros.
  3. Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer su extrema insuficiencia.
  4. Si pueden ser entrenados para mejorar sustancialmente su propio nivel e habilidad, estos individuos pueden llegar a reconocer y aceptar su falta de habilidades previa.

  Dado que es un síndrome que se da en gran parte de la población y, dado que las personas inteligentes siempre dudan de sí mismas, una persona con inteligencia estará rodeada de personas de este tipo, que minarán aún más su confianza y le harán sentirse fuera de lugar.
Conocer de este síndrome puede ayudar a las personas con cultura a darse cuenta de ello e intentar sobrellevarlo; pero cuidado, porque incluso los más inteligentes pueden incurrir en este síndrome en algún momento, ya que puedes ser un experto en un tema o la persona más capaz del mundo en otra habilidad y sin embargo no estar capacitado para darte cuenta de que no eres tan bueno en otros temas.
Hay que tener en cuenta también que antes de valorar negativamente la opinión de alguien consideremos que no está capacitado psicológicamente para ser capaz de darse cuenta de ello.

  Bertrand Russel dijo:

  Uno de los dramas de nuestro tiempo está en que aquellos que sienten que tienen la razón son estúpidos y que la gente con imaginación y que comprende la realidad es la que más duda y más insegura se siente.

  Tampoco nos olvidemos de que no hay más ciego que el que no quiere ver y un claro ejemplo de ello podemos tenerlo en los resultados de los estudios que se hicieron a los sujetos en diversas ramas.
Resulta que, tras los exámenes al respecto, los individuos que más se sobrestimaban sacaron unas notas que los colocaban entre el 12% de los peores; ellos consideraban que sus notas estarían entre el 62% de los mejores.
Y este efecto, como comentaba antes, se incrementa exponencialmente cuando el individuo en cuestión, aun sabiéndose errado o siendo consciente de su poca capacidad, crea la mayor de las fantasías para hacerse creer que tiene razón y que es mejor. Da igual que se le ponga un color negro delante: él lo verá siempre blanco e incluso captará a gente para que lo vean blanco como él.
Cualquier cosa antes de aceptar su deficiencia.

  El principio de Hanlon, también llamado navaja de Hanlon, dice así:

  Nunca atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez.

  Y sabiendo que puede ser dado más por la estupidez que por la maldad (aunque en ciertos casos muy particulares se complementen y retroalimenten), la solución a la estupidez a veces es sencilla: la formación.
Se debe formar al individuo para que pueda entender el problema y para que se dé cuenta de que antes no lo entendía.
En cualquier caso, y dado que cualquiera de nosotros puede estar en mayor o menor grado padeciendo este síndrome durante algún momento de nuestras vidas, la humildad puede ayudarnos a paliarlo, junto con la citada formación.

  Deciros que leer este artículo y saber de este síndrome, será para vosotros al igual que lo fue para mí, casi una maldición, ya que empezaréis a verlo por todos sitios y en una gran cantidad de la población.
Incluso puede que seáis, o que fuerais, uno de los integrantes del gran porcentaje que conforman estos ciegos, pero no os desaniméis, ya que gracias a este artículo y a daros cuenta de ello, estaréis en el camino a formar parte de otro grupo más avanzado, precisamente por ser capaces de ver nuestras/vuestras limitaciones.


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JOSÉ A. RODRÍGUEZ VEGA: “EL MATAVIEJAS”

  Os traigo el caso del mayor asesino en serie de España, hasta la fecha. Violador y asesino que ya a la temprana edad de veinte años se había ganado el apodo de el violador de la moto.
Este cántabro nacido a finales de 1957 fue condenado a veintisiete años de prisión, de los que sólo acabó cumpliendo ocho años.
Resulta que con el Código Penal anterior a 1995 existía la posibilidad de que, en ciertos delitos como el de violación, si conseguías el perdón de tus víctimas, se te concedía una notoria reducción de condena; se dio el caso de que todas las mujeres menos una le otorgaron su perdón, por lo que consiguió reducir su condena en, nada menos, que diecinueve años.

  A pesar de su apariencia inofensiva y cara simpática estamos hablando de un psicópata de manual, altamente inteligente, que sabía embaucar muy bien a sus víctimas tal y como señalaron posteriormente diversos psiquiatras que le evaluaron y que advirtieron de su extrema peligrosidad social.
Pues bien, este albañil retirado y manitas, en general, al salir de la cárcel por las violaciones múltiples, se juntó con una mujer epiléptica que al parecer desconocía su pasado o que no le importaba, tras ser previamente abandonado por su mujer e hijo.
Durante el período con su nueva pareja violó y asesinó, de diversos modos, a un total de dieciseis ancianas.

  Estudiaba a sus seniles víctimas durante un buen período de tiempo, enterándose en muchas ocasiones de sus necesidades circunstanciales, y presentándose a ellas como fontanero, reparador de televisiones, reparador de antenas, etc….
Así conseguía entrar fácilmente en sus hogares y una vez allí cometer libremente los crímenes.
En entrevistas posteriores al asesino, este se jactaba de que no violaba a nadie, sino que las ancianas se le ofrecían fácilmente.
Una de sus víctimas aparecío con la dentadura postiza incrustada en el interior de su garganta.
Conservaba trofeos de sus víctimas en la casa de su pareja, en una sala roja. Joyas, rosarios, candelabros, relojes, televisores, imágenes de santos…, todo perfectamente colocado y expuesto, ya que José A. era un maniático del orden.

  En 1991 se le acusó en Santander de los citados homicidios, a lo que él respondió que era inocente y que así lo demostraría en un futuro.
Para ello estudió Derecho en las prisiones de primer grado (las dedicadas a los reclusos más peligrosos) por las que pasó.
Con afán de protagonismo, sin huir ni taparse ante las cámaras, se vanagloriaba ante el resto de reclusos del perdón que había recibido de las víctimas de sus violaciones.
Decía que estos crímenes eran dados por el odio que tenía a su anterior suegra y por las ganas que siempre tuvo de violar a su propia madre.
Los psiquiatras lo consideraron un perverso sexual, una máquina de matar andante que discernía perfectamente entre realidad y ficción, por lo que finalmente fue sentenciado a cuatrocientos cuarenta años de cárcel.

  Durante algunas entrevistas, concecidas en la cárcel, dijo cosas como estas:

  Todos los hombres han sentido alguna vez deseos de violar a su madre.

  Digo hola en un medio de comunicación y me pagan 100.000 pesetas.

  Me sorprende cómo pueden estar aún vivas mi anterior suegra y mi madre; desgraciadamente pagaron por ellas estas estimadas señoras.

  Con la mayoría de ancianas que maté, hice el amor con su consentimiento.

  A sus cuarenta y cuatro años, como era de esperar, su frialdad y chulería junto a que en la cárcel la violación es uno de los delitos peor vistos entre los presos, le acabarían pasando factura.
Tres presos esperaron una salida al patio y mientras dos de ellos lo distraían otro le atizó fuerte y repetidamente con una piedra metida dentro de un calcetín. Aún de pie José A., los otros dos presos, con un estilete cada uno, empezaron a apuñalarlo; las primeras puñaladas fueron directas a la nuca y a la cabeza y una vez en el suelo se ensañaron con él.
Una anécdota cuenta como el preso que estaba apuñalándole en el pecho y vientre, hizo una parada para afilar un poco más su estilete y volver a sentarse en la barriga de José A. y seguir apuñalándolo a dos manos.
Cuentan los testigos que el charco de sangre era increíble, que se le sacaron los ojos y que había masa encefálica por doquier.


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POON LIM: EL MAYOR NÁUFRAGO DE LA HISTORIA

  Nuestro protagonista (fallecido en 1991 a la edad de setenta y dos años) nació en Hainan en 1918 y ostenta actualmente el récord de supervivencia a la deriva, en solitario y sobre una balsa.
Nada menos que ciento treinta y tres días pasando penurias, sometido a las inclemencias del mar y del temporal, a bordo de unas tablas cuadradas de madera de dos metros de lado.

  La historia de este chino comienza cuando durante la Segunda Guerra Mundial y, por orden de su padre (que no quería que se enrolara en el Ejército para combatir), decide subir a bordo del buque mercante británico SS Benlomond, para trabajar como cocinero.
La mala suerte hizo que durante uno de sus viajes en 1942 se encontraran con un submarino nazi y dada la lentitud del SS Benlomond fue fácilmente abatido por un torpedo alemán y se hundió en tan sólo veinte minutos.
Poon Lim fue lo suficientemente rápido como para coger un chaleco salvavidas y lanzarse al frío océano Atlántico antes de que la explosión de las calderas al contacto con el agua y la succión del hundimiento lo arrastrasen al fondo del océano para siempre.
Nuestro protagonista fue el único superviviente de una tripulación de cincuenta y cuatro hombres.
El submarino alemán, que pasó cerca suyo tras el hundimiento, decidió sentenciarlo a que, tarde o temprano, muriera ahogado o de hipotermia.

  Pero la fortuna hizo que, tras varias horas nadando y flotando, vislumbrara una balsa de madera que el Capitán del barco tenía para las emergencias, con algunos víveres a bordo entre los que se encontraban: ocho latas pequeñas de galletas británicas, dos tabletas de chocolate, un bidón de agua de treinta litros, terrones de azúcar, dos botes de humo, bengalas y una linterna.
Con la lona del chaleco salvavidas hizo un toldo, que a la par que le protegía del sol también le servía para recolectar agua de lluvia.
Con la lata de galletas fabricó un cuchillo y con un clavo de la balsa hizo un anzuelo que junto a un cordel de cáñamo le servirían de caña de pescar.

  Las provisiones de la balsa no le duraron eternamente así que tuvo que improvisar, tanto para comer como para beber.
Cazaba gaviotas, fabricando nidos de algas con cebo, a las que les partía el cuello y se bebía su sangre para paliar la sed; cazaba también tiburones con el anzuelo, de los que se comía sus aletas y su hígado.
A pesar de su pericia e ingenio, la deshidratación y pérdida de peso fueron inevitables, menguando en casi diez quilos.

  Poon Lim nunca perdió la esperanza de sobrevivir, a pesar de las temibles tormentas, y tampoco de ser rescatado, aunque durante esos más de cuatro meses y mil doscientos quilómetros recorridos, había pasado inadvertido para dos barcos y un avión.
Finalmente y en 1943, un pequeño barco pesquero brasileño al que hizo señales lo rescató y lo llevó a tierra firme.
Tras pasar unos días recuperándose en un hospital de Brasil, llevaron a Poon Lim a Gran Bretaña.
Allí fue recibido por el rey Jorge VI, que le otorgó la Medalla del Imperio Británico, el premio civil más alto, y la Marina Real Británica incorporó las experiencias y técnicas empleadas por Poon Lim a sus manuales de supervivencia.

  Poon Lim entró en el Libro Guinness de los Récords y su íntegra vivencia se recoge en la novela Sole Survivor de Ruthanne Lum McCunn.


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ALBERT FISH: “EL VAMPIRO DE BROOKLYN”

  Este caso es particularmente escabroso e impactante, por la frialdad de alguno de los hechos que leeréis a continuación. Y es que, como cita esa conocida frase anónima: los monstruos existen y son humanos.

  Este es el rostro de Hamilton Howard “Albert” Fish (1.870-1.936),con treinta años. Aunque, a priori, los números no son lo que más os va a impactar en este caso, he de mencionar que este hombre afirmaba haber abusado de al menos cien niños y ser sospechoso de haber asesinado a cinco niños/as, que se sepa.

  Nació en Washington y su padre alcohólico (cuarentra y tres años mayor que su madre), abusó de él y lo maltrató durante su infancia. Albert, con cinco años y ya siendo huérfano de padre, fue enviado a un orfanato por su madre, donde descubriría, a través de los continuos maltratos por parte de sus compañeros, que disfrutaba del dolor, hasta el punto de llegar al orgasmo. Con doce años y ya fuera del orfanato, disfrutaba de prácticas homosexuales con adultos, así como de urofagia y coprofagia. Se dice que sus ingresos en esta época eran derivados de la prostitución que ejercía.

  Unos años más tarde se le presentó una oportunidad de trabajo en un barco mercante que zarparía rumbo a China. Allí y debido a la hambruna que se estaba sufriendo, era muy habitual comerse y vender como comida a los niños/as menores de catorce años para que el resto de la familia no muriera de hambre. De manos del capitán del barco, Albert probó por primera vez la carne humana sintiendo especial predilección por la zona de las nalgas, que era la que más cara se vendía en los mercados chinos. De vuelta en Delawere (Estados Unidos) y con la edad de cuarenta años, Albert cometería sus primeros ataques con cuchillo e intentos de secuestro, sin resultados satisfactorios para sus propósitos.

  El crimen más sonado de este monstruo fue el de la pobre Grace Budd, de diez años. Albert tenía por entonces ya cincuenta y cuatro años. Entabló amistad con la familia previamente, y cuando confiaban en él como en un amigo, secuestró a Grace en 1928. Nadie sabía que había sido él el autor de la desaparición de Grace, hasta que seis años más tarde, en 1934, y no sabemos si por arrepentimiento o por hacer alarde, Albert le escribió una carta a la familia de Grace que decía así:

  El día que ustedes dieron permiso a su hija para ir a un cumpleaños, en realidad estaba conmigo en una casa abandonada. Recogió flores silvestres por los alrededores y comimos fresas y requesón. Una de las veces que estaba fuera jugando, me desnudé entero (para que mi ropa no se manchara de sangre) y la esperé dentro del armario de la habitación. Al verme desnudo se asustó mucho y dijo que se iba a chivar a su madre. La desnudé entera; ella lloró y se defendió con uñas y dientes pero yo ya había decidido comérmela, así que la estrangulé antes de cortarla en pedacitos para llevármela a casa. No me la tiré aunque hubiera podido. Murió virgen. No se imaginan cuán tierna y dulce estaba su carne, en especial sus deliciosas nalgas. Tardé nueve días en comérmela entera mientras saboreaba cada bocado.

  Gracias a esta carta y a un detective privado, consiguieron dar con él y detenerlo ya a la edad de sesenta y cuatro años de edad.

  Una vez detenido confesó el crimen de otro niño, Billy Gaffney, igual de escalofriante que el de Grace:

  Lo desnudé, amordacé y até de manos y pies en otra casa abandonada que había cerca del vertedero de Riker Avenue. Lo dejé allí durante un día, mientras preparaba el látigo de nueve colas casero que fabriqué y reunía las herramientas necesarias para su despiece. Le azoté hasta que su culo derramaba la sangre por las piernas y después le corté las orejas, nariz y la boca de oreja a oreja; también le saqué los ojos pero para entonces ya estaba muerto. Corté entonces su vientre y acerqué la boca para beber la sangre aún caliente que manaba de la herida. Después lo corté por la mitad, a la altura del ombligo y corté también su trasero aparte. La cabeza, los pies, las manos, los antebrazos y las pantorrillas las arrojé al fangoso río. Con sus orejas, nariz, trozos de su cara y vientre hice un estupendo estofado con cebollas, zanahorias, nabo, apio, sal y pimienta. Después preparé un asado delicioso con su culo, su pene y sus testículos. Puse tiras de tocino en cada nalga y las metí al horno. Cuando llevaba un cuarto de de hora, metí cuatro cebollas y rocié con un poco de agua para hacer la salsa de carne removiendo a intervalos con una cuchara de madera para que le diera buen gusto a la carne. En unas dos horas aquel trasero estaba bien doradito y jugoso. Nunca comí un pavo asado que estuviera la mitad de jugoso que este trasero. Lo comí durante cuatro días. Su pene era dulce como la nuez pero sus testículos no pude masticarlos así que los escupí al inodoro.

  El juicio de Fish duró diez días tras lo que el jurado lo encontró cuerdo y culpable y lo sentenció a muerte. El anciano fue ejecutado el 16 de Enero de 1936 en la silla eléctrica del correccional de Sing Sing y en los registros consta que sus últimas palabras respecto a la electrocución fueron: Va a ser la experiencia suprema de mi vida.


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DIEGO GARCÍA DE PAREDES: “EL SANSÓN DE EXTREMADURA”

  Miguel de Cervantes Saavedra dijo sobre este caballero:

  Y este Diego García de Paredes, fue un principal caballero, natural de la ciudad de Trujillo, en Extremadura, valentísimo soldado y de tantas fuerzas naturales, que detenía con un dedo una rueda de molino en la mitad de su furia y, puesto un montante en la entrada de un puente, detuvo a todo un innumerable ejército a que no pasase por ella, e hizo otras tales cosas, que si como él las cuenta y escribe él asimismo con la modestia de caballero y de cronista propio, las escribiera otro libre desapasionado, pusieran en olvido las de los Héctores, Aquiles y Roldanes.

  Este soldado (en el sentido más amplio del término), que entre otros ostentó los rangos de Capitán de Infantería, guardia personal del Papa Alejandro VI y el de Coronel de Infantería al servicio de los Reyes Católicos, bajo el mando del Gran Capitán, fue un militar español de la época de Cervantes que se hizo célebre por sus numerosas hazañas y por su extraordinaria fuerza física. Curtido en multitud de batallas, se dice que tenía una gran afición por las reyertas a cuchilladas en los bares, las justas, los duelos y los combates singulares. Se le contabiliza haber dado muerte a más de trescientos hombres sólo en duelos, sin haber perdido jamás uno. Fue precisamente en uno de estos duelos de honor, siendo guardaespaldas de los Borgia, que no atendiendo a las súplicas de un capitán italiano tras su derrota, le cercenó la cabeza sin titubear, hecho que sorprendió a la Santa Sede y por el que lo destituyeron y condenaron a prisión. Consiguió escaparse de esta condena para convertirse en mercenario del enemigo de los Borgia: el Duque de Urbino.

  La primera hazaña de importancia de este extremeño y con el que comienza su leyenda, fue durante la guerra en Grecia contra los turcos, donde siendo apresado por uno de sus artefactos llamados lobos, y ya en la fortaleza enemiga, se liberó de dicho artefacto y espada en mano, se defendió de los turcos que pretendían apresarle. Los turcos no daban crédito ya que un solo soldado no se dejaba capturar ante el incesante intento de sus soldados. Tras tres días defendiéndose a espada en fortaleza enemiga, el cansancio y el hambre permitió a los turcos apresarle. Decidieron perdonarle la vida como muestra de su increíble coraje y fortaleza, a la par de porque pensaron que tamaño soldado debía de ser alguien importante en el ejército español y del que podrían pedir un buen rescate.

  Pero si algún bando enemigo recuerda a este campeón español es el bando francés. Se cuenta que él solo, malhumorado por unas palabras del Gran Capitán, se dirigió con su mandoble a la defensa de un puente estrecho por donde intentaban pasar cerca de dos mil franceses. Dado que los franceses sólo podían acometer el puente de a uno, no podían rodear a Paredes y aunque al final éste tuvo que retirarse obligado por sus compañeros, se contabilizan en quinientas las víctimas que dejó amontonadas en aquel puente.

  Quizá la hazaña más famosa de nuestro caballero español fue la derivada de su participación en el torneo caballeresco conocido como el desafío de Barletta. Estando recuperándose en cama de unas heridas fue requerido por el Gran Capitán para enfrentarse, junto a diez españoles más, a once caballeros franceses. Los combates duraron más de cinco horas y viéndose los franceses derribados de sus caballos, se atrincheraron en los cuerpos muertos de estos porque el olor a sangre asustaba a los caballos españoles. Paredes, viéndose despojado también de caballo y de espada, y negándose a que los franceses se rindieran, procedió a coger enormes piedras y lanzarlas contra los caballeros franceses, ante asombro de los presentes. Finalmente la justa quedó en tablas.

  Tras la época de guerras se enfrentó al mismísimo rey Fernando el Católico, por defender de ciertas acusaciones al Gran Capitán, no presente en aquellos momentos. Este hecho le costó que le despojaran de su marquesado y entrando en rebeldía se hizo a la mar para ejercer la piratería, con numerosas y temidas correrías. Fue proscrito en España y llegó a ponerse precio a su cabeza. Posteriormente fue cruzado y también Coronel de la Liga Santa. Resulta irónico que este gran guerrero, superviviente a tantas batallas, falleciese víctima de las heridas causadas al caer de un caballo mientras jugaba con unos chiquillos. Hombre con cuarenta años de vida militar, cuyos restos reposan actualmente en la iglesia de Santa María la Mayor de Trujillo.


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McCARTHY Y EDGAR: UNIDOS POR LA VENTRILOQUÍA

  Nuestros dos invitados de hoy se hicieron famosos en muchos teatros estadounidenses durante la década de 1920. Ambos eran los integrantes de un espectáculo de ventriloquía que empezó a atraer en masa a la población del sur de EEUU. McCarthy, de buena apariencia pero no gran talento ventrílocuo y dada la gran competencia de aquella época en dicho sector, decidió que debía de enfocar su espectáculo en su inseparable compañero de tertulias: el muñeco Edgar.

  Edgar era un muñeco más alto de lo normal que llevaba puesta una extraña máscara de látex y que le confería una apariencia desconcertante. Emulaba a un niño regordete de entre nueve y diez años y en el público despertó una mezcla de fascinación y terror: la gente que se sentaba en primera fila en los espectáculos de McCarthy decía que las manitas de Edgar estaban muy conseguidas y que casi parecían reales. Decían igualmente que los ojos que se veían a través de la máscara transmitían una oscuridad y un vacío que no se había visto anteriormente en ningún otro espectáculo.

  Para crear una mayor expectación si cabe, McCarthy no dejaba a nadie que se acercara a Edgar para mirarlo más de cerca o inspeccionarlo, a la par que lo guardaba enseguida en un baúl en cuanto terminaba la función. Estos hechos junto con que Edgar no abría la boca cuando McCarthy emitía los sonidos ventrales, le empezaron a conferir al espectáculo, ayudado también por la ingenuidad e incultura de aquella época, un cariz demoníaco. De hecho, muchos padres empezaron a prohibir a sus hijos acudir a los espectáculos de McCarthy y Edgar; despertaban al mismo tiempo admiración, terror y odio.

  En su último espectáculo en Nueva York empezaron a retrasarse a la hora de salir al escenario y los encargados del teatro fueron a llamar al camerino de McCarthy para informarle del retraso. La puerta estaba cerrada con llave y nadie contestaba al otro lado así que decidieron llamar a la policía para ver qué ocurría. La policía al forzar la puerta y entrar al camerino se encontraron la llave echada por dentro y a McCarthy muerto, con veintisiete puñaladas, la garganta desgarrada atrozmente y los ojos sacados y depositados a un metro de distancia del cuerpo. Aprovecharon para abrir el baúl de Edgar y encontrarse que realmente el muñeco no era tal sino que era el cadáver de un niño de carne y hueso. Nadie sabe quién asesinó a McCarthy ni cómo pudo escapar de aquel camerino con la llave echada; tampoco se conoce la verdadera identidad de Edgar ni cómo McCarthy pudo conservar un cadáver en tan buen estado y durante tanto tiempo.


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GILLES DE RAIS: EL VERDADERO “BARBA AZUL”

  Hablamos de un personaje real, un noble francés que luchó contra los ingleses en la Guerra de los Cien Años junto a Juana de Arco, allá por 1430. Temerario en el combate y tremendamente agresivo, luchaba siempre en vanguardia junto a los soldados y consiguió ganarse el favor de Carlos VII debido a sus famosas y casi suicidas cargas de caballería. Se ganó así el cargo de Mariscal.

  Nacido en la torre negra del castillo de Champtocé, en la región de Bretaña, quedó huérfano de padre y madre a temprana edad y fue acogido por su abuelo materno. No recibió ningún tipo de educación ética, digamos, sino más bien todo lo contrario, ya que en su abuelo sólo veía el ejemplo de enriquecerse a cualquier coste y no tener ningún tipo de escrúpulos. Pronto se dejó llevar por sus múltiples impulsos violentos siendo considerado un psicópata de manual.

  Mostrando sólo fidelidad a sus ansias de enriquecerse y a Juana de Arco, fue precisamente la captura y ejecución de ésta en la hoguera la que desencadenó los hechos que inspirarían en 1697 a Charles Perrault a escribir el cuento de Barba Azul. Tras la negativa de la mano derecha del rey para poner en ejecución el plan de rescate de Juana de Arco elaborado por Gilles De Rais, éste decidió que el mundo político no era el suyo. Así que se retiró a su castillo y empezó a despilfarrar su gran fortuna atesorada durante los tiempos de guerra en una particular afición: secuestrar, torturar, violar y asesinar niños, no siempre siguiendo ese orden.

  Los niños empezaban a desaparecer en la comarca del violento noble, desde vagabundos hasta hijos de señores menores. Cuando preguntaban por ellos Gilles siempre contestaba que habían sido raptados por salteadores. Gilles y sus criados seguían el mismo procedimiento con los niños: los vestían con lujosas prendas y los sentaban a cenar con ellos. Cuando la cena terminaba los trasladaban a una sala preparada para la tortura. Allí los torturaban y violaban hasta la muerte. Si el niño gritaba lo colgaban del cuello y lo violaban en esa postura. Los niños eran desollados y descuartizados y Gilles solía conservar los trozos de los niños que le parecían más bonitos como recuerdo.

  Durante ochos años se cobró un total de ciento cincuenta vidas de niños, que se sepa, y los intensos rumores se convirtieron ya en un secreto a voces. Se encontraron cadáveres en distintos estados de conservación en una de las torres de su castillo y en distintas habitaciones. Pero ni siquiera este escandaloso hecho fue suficiente para juzgar a un noble tan importante en aquella Francia. Gilles acabó arruinándose con el paso del tiempo y los gastos que sus excentricidades, vicios y horrores le acarreaban, junto con que intentara secuestrar a un sacerdote mientras celebraba una misa en acto oficial, dejaron en evidencia la decadencia y enfermedad de De Rais. Tampoco ayudó que se negara a contestar a las preguntas de los jueces y los insultara con soberbia.

  Gilles De Rais fue ahorcado en Nantes el 26 de Octubre de 1440 dando paso a multitud de leyendas que han llegado hasta nuestros tiempos.


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EL CURIOSO PENE DE LOS FELINOS Y SU CÓPULA

  No sé si vosotros compartiréis conmigo la misma pasión por los felinos (me parecen criaturas extraordinarias) pero creo que aun a pesar de que pudiera no ser así, lo que os contaré a continuación os resultará curioso.

  Todos hemos oído centenares de veces cómo las hembras piden a gritos maullando que los machos las monten cuando están en celo y también hemos oído cómo durante el apareamiento estas mismas hembras berrean de dolor. Yo lo estuve atribuyendo durante un tiempo, dado a mi ignorancia, al hecho de que las hembras por lo general, en casi todas las especies, suelen tener cierto toque de contrariedad caprichosa…, sin embargo resulta que no es el caso de nuestras queridas gatas caseras, callejeras, leonas, etc…: tienen todo el derecho del mundo a quejarse.

  Y es que el pene del macho es un pene con hueso (al igual que el de muchos mamíferos, incluyendo el perro, que permiten la penetración sin necesidad de erección) que está rodeado de pinchos. Pinchos de queratina, similares a los que los mismos felinos poseen en sus características y rasposas lenguas. Dichos pinchos, que ofrecen su resistencia en la fase de salida del pene, son los culpables de los gritos de dolor de las hembras y sus funciones son principalmente tres:

  1.   Evitar que la hembra se escape durante la cópula, ya que al menor intento de escaparse la hembra nota el dolor y cesa en su intento de huida. Además, el macho suele morderles en la nuca para tenerlas agarradas.
  2.   Producir la ovulación inducida de las hembras al rasgar el interior de sus vaginas con su pene. Suena un tanto cruel, pero las hembras de los felinos no ovulan como el resto de especies y necesitan de dicho dolor y rasgado para empezar a ovular.
  3.   Desde la primera cópula de la hembra, el proceso de ovulación y fecundación tarda entre veinte y cincuenta horas. Durante este tiempo más machos la montan y he aquí la tercera utilidad de los garfios peneanos. Los siguientes machos utilizarán dichos garfios para sacar la mayor cantidad de esperma de machos anteriores y asegurarse de que el suyo sea el que fecunde más óvulos.

  Las camadas de gatitos de una misma madre suelen ser por lo general de diferentes padres.

  Los machos no nacen con dichos pinchos en el pene, sino que les salen a partir de alcanzar su pubertad (6 meses).

  ¿Sabíais que los machos humanos también poseímos dichos pinchos de queratina en el pene hace unos seis millones de años, allá por la Prehistoria? La evolución borró estas secuencias de ADN de nuestro código genético junto a los bigotes sensoriales y estos hechos, aparentemente sin importancia, contribuyeron al mayor desarrollo cerebral de nuestra especie.


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EL ROBO DE DIAMANTES MÁS GRANDE DE LA HISTORIA

  Más de una década después la policía sigue sin saber cómo se consiguió perpetrar este robo.

  Por la Bélgica del año 2003 nadie podía imaginarse que en el Antwerp Diamond Bank se cometería un robo que J.J. Abrams pasaría a la gran pantalla, a través de la productora y distribuidora Paramount Pictures y con Jeff Bridges de protagonista. Y no es para menos, porque la cámara, considerada impenetrable, se hallaba a dos pisos bajo tierra y con diez niveles de seguridad, entre los que se incluían: detectores de infrarrojos, un radar Doppler, cámaras de seguridad, campos magnéticos, sensores sísmicos y una cerradura con más de 100 millones de combinaciones.

  El botín nunca fue encontrado y el único detenido, el presunto líder de la banda, cumplió sólo diez años de prisión, siendo liberado ya en 2013, y acusado por la única prueba que consiguieron: la evidencia circunstancial de un sándwich de salami tirado en la basura y que contenía la saliva de un italiano nacido en 1952 y llamado Leonardo Notarbartolo, con una gran experiencia en planear robos y suplantar identidades. Tiempo después de su salida de prisión Notarbartolo ha ofrecido algunos detalles del robo, como por ejemplo que fue ejecutado por los mejores profesionales del mundo, seleccionados uno a uno como los mejores en su campo. Desde el experto en sistemas de seguridad hasta un cerrajero apodado el Rey.

  Os estaréis preguntando cuánto se llevaron… Bien, pues ascendió a unos cien millones de dólares en diamantes.

  Notarbartolo se intentó quitar algo de mérito diciendo que cuando llegaron a la sala donde estaban las cajas de los diamantes, la mayoría estaban ya vacías y que sólo pudieron robar los veinte millones de dólares que quedaban. De estas declaraciones se deduce que pudo haber una trama aún mayor, que habiendo ya robado gran parte de los diamantes, utilizara el robo de Notarbartolo para reclamar a través del seguro la cantidad íntegra alojada en la bóveda.


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LA MICORRIZA: EL SER VIVO MÁS GRANDE DEL PLANETA

  Algunos/as estaréis poniendo la misma cara que puse yo cuando escuché por primera vez esta palabra, pero si además os digo que dicha palabra se asocia al que algunos/as científicos consideran el ser vivo más antiguo y grande por extensión sobre la faz del planeta, ya alucinamos. O más bien, y puntualizo, el más grande bajo la faz de la tierra. Y es que, así se le llama a la combinación, simbiosis y sinergia de la unión entre las raíces de los árboles y las hifas de los hongos.

  Resulta que dicha unión de raíces de árboles e hifas trabajan como la red neuronal de un cerebro y su sinapsis entre los axones y las dendritas. Se sabe que se comunican entre sí de manera similar a los animales y que distinguen entre los árboles que son sus parientes directos y los que no. Aun así, se ayudan entre todos para crecer y compartir nutrientes, pero dando cierta preferencia a sus parientes más cercanos.

  Los árboles más antiguos y grandes son los considerados árboles madre y comparten su agua y nutrientes en función de las necesidades de cada planta o árbol más joven. De hecho, cuando alguien tala alguno de estos árboles madre, la supervivencia del resto del bosque se reduce drásticamente.

  Se sabe que también se comunican en la superficie, a través de compuestos orgánicos volátiles (olores), para compartir entre ellos las claves para defenderse de diversas plagas, etc. Es también esta capacidad de interconexión y de generosidad entre ellos, las que les permite adaptarse, afrontar o recuperarse mejor frente a incendios, tormentas de viento, el cambio climático, etc….

  Expertos aseguran que son seres vivos mucho más complejos de lo que pensamos y más parecidos a nosotros de lo que creemos y que, como muestra de ello, sepamos que los árboles disponen de pulso y aliento al igual que nosotros.

  Así que ya veis, unos seres vivos antiquísimos, plenamente conectados a la Madre Naturaleza, que se ayudan entre sí compartiendo sus recursos, advirtiéndose de peligros y que, en general, se ayudan a sobrevivir. Sin duda los humanos deberíamos aprender algo de la sabiduría milenaria de estos seres.


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EL REFLEJO PILOMOTOR

  Un reflejo que nos lleva acompañando desde los orígenes de nuestra especie pero, ¿sabemos exactamente lo que es y cuáles son sus funciones?

  A modo introductorio, la erección de nuestro vello corporal fue parte de nuestra adaptación y supervivencia en medios hostiles. Fundamentalmente a causa de dos agentes externos:

  • El frío
  • Los depredadores

El frío

  Obviamente no hablamos del frío que podamos pasar ahora y con el que nos podemos poner unas bufandas, un gorro, unos guantes y asunto resuelto… Me refiero a las bruscas glaciaciones que se llevan sucediendo desde hace millones de años, sobre todo en el Pleistoceno, con unas duraciones medias de entre cincuenta mil y setenta y cinco mil años, y que suponían, directamente, la extinción de algunas especies.

  Y en estos gélidos entornos es donde nuestro querido reflejo pilomotor cumplía su misión y ayudaba a nuestra supervivencia: ante dicho estímulo de frío la fina capa musculosa ubicada en nuestra dermis y conectada al folículo piloso, se encarga de elevar el vello al tensarse, y a la vez que frunce la piel que rodea el pelo, aísla el aire que queda atrapado entre el vello y la piel, lo que general calor.

  Un sistema de aislamiento que me recuerda al de los trajes de neopreno húmedos, donde la película de agua que entra en tu traje y la cual calientas enseguida con tu calor corporal, es la que precisamente te sirve de aislante.

  Hay que decir también, que en aquel entonces poseíamos mucho más vello corporal que ahora y que sí cumplía una verdadera función aislante, que a día de hoy podría considerarse perdida.

Los depredadores

  La otra función, al igual que algunas especies de animales siguen haciendo actualmente, es la de aumentar nuestro volumen corporal al erizar nuestro vello para así confundir al depredador y hacerle pensar que somos más grandes y fuertes de lo que realmente somos. Dicha función tampoco tiene mucho sentido ahora en nuestra especie, pero imaginaos en aquel entonces, con la gran cantidad de depredadores y teniendo que hacer frente al temible león de las cavernas, por ejemplo; cualquier recurso era bienvenido….

Tercer factor

  Un tercer factor por el que se nos sigue erizando el vello, y que he dejado para el final por considerarlo el menos importante a nivel de adaptación evolutiva, es por la excitación sensorial. ¿A quién no se le ha puesto la piel de gallina viendo su película favorita, escuchando una pieza musical magistral o ante el cálido beso en el cuello de su pareja?


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EL PETRICOR

  Así se le denomina al característico aroma que desprenden los suelos secos cuando se mojan a causa de la lluvia. Se sabe que este hecho ocurre sobre todo con lluvia fina y moderada y no así con grandes aguaceros. Pero, ¿a qué es debido este olor que a tantos nos fascina?

  Principalmente es debido a la mezcla de aceites vegetales junto a un compuesto químico producido por la bacteria de Albert llamado geosmina, que son liberados en forma de aerosol al impactar la lluvia contra el suelo seco. Las gotas de lluvia al impactar contra el terreno, atrapan pequeñas burbujas de aire que portan consigo el mencionado compuesto; dichas burbujas de aire atraviesan la gota hasta alcanzar de nuevo el aire, donde eclosionan liberando las partículas de geosmina.

  Esta bacteria nos ha ayudado bastante en el campo de la medicina moderna ya que de ella hemos obtenido multitud de agentes antibióticos, antitumorales, antihelmínticos e inmunosupresores. De ella y de su compuesto se benefician también otras especies como los camélidos, los nematodos y los insectos, ya que a través del particular olor de la geosmina saben que hay agua no muy lejos.

  Para ser justos y realistas hay que mencionar también otro aspecto no tan bueno de nuestro querido petricor y es que otras bacterias y virus no tan beneficiosos como nuestra bacteria de Albert también se propagan por este medio, produciendo enfermedades. Afortunadamente, nuestro sistema inmunológico está bastante avanzado y prácticamente puede decirse que podemos seguir disfrutando de uno de nuestros olores favoritos sin temor alguno a enfermar debido a él.


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EL ORIGEN DEL SALUDO MILITAR

  Creo que prácticamente todos sabemos en qué consiste el saludo militar pero para aquellos que puedan desconocerlo, voy a explicarlo brevemente.

  A efectos prácticos, se saluda llevando la mano derecha hasta tocar la sien, formando entre el brazo y el antebrazo un ángulo de cuarenta y cinco grados mientras dicho brazo está paralelo al suelo y apuntando con el codo hacia la derecha. Es además, mucho más que un acto de sometimiento o disciplina puesto que representa el respeto mutuo entre compañeros o subordinados.

  Algunos remontan sus orígenes a la época romana y otros a la época medieval.

  Repecto a los romanos, se dice que los soldados ejecutaban este gesto para protegerse del sol mientras miraban a la cara a sus altos mandos; también que era un gesto para que al presentarse en privado a un mando éste viera que no iban armados.

  Respecto al medievo y quizá la más aceptada como válida, la teoría de que los caballeros medievales levantaban las celadas o viseras protectoras de sus yelmos antes los señores feudales o el Rey, para que se les pudiera ver claramente las caras mientras hablaban con ellos. Se dice también que en la Edad Media esta costumbre era extendida entre los caballeros que se cruzaran por los caminos para identificar la cara del caballero y saber si era amigo o enemigo. También que en las justas o lances deportivos se levantaban la visera para mirar a los ojos a su adversario y demostrarle ausencia de temor y a la vez infundir y demostrar respeto.

  Y para finalizar y un poco más cerca en el orden cronológico, en la Edad Moderna era costumbre entre los caballeros españoles que portaban sombrero de ala ancha cogerse el sombrero en un respetuoso ademán y bajarlo enérgicamente dándole cierto vuelo. Con el tiempo y la conversión de estos sombreros por otros más pequeños, se resumió el gesto en un simple ademán de hacerlo.


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